Descripción
Como un sol tranquilo posado en la pared, este espejo de jacinto de agua aporta un brillo cálido y sereno a cualquier estancia. Con sus generosos 75 cm, transforma una pared vacía en un punto focal lleno de carácter. La artesanía estructurada se combina con una naturaleza más libre: una trenza de espiga precisa rodea el espejo en su centro, mientras que un voluminoso halo de flecos ondulados se abre suavemente hacia fuera, ganando protagonismo sobre paredes de estuco o de un blanco limpio. Elaborado con cariño por artesanos de Indonesia, cada espejo cuenta su propia historia, con pequeñas variaciones de tono y textura que hacen que ninguna pieza sea igual a otra. Se recomienda quitar el polvo con un paño suave, limpiar el cristal con cuidado y mantenerlo en interior para conservar su carácter natural.









Valoraciones
No hay valoraciones aún.